Septiembre tiene algo de comienzo. Vuelven los horarios, las comidas en familia, los desayunos con prisa, las tardes de deberes y esos pequeños momentos que hacen que la casa vuelva a recuperar su ritmo habitual.
Y, con ellos, también cambia nuestra manera de utilizar los espacios.
La cocina ya no es únicamente el lugar donde se preparan las comidas. Es donde empieza el día con un café, donde se improvisa una merienda, donde se conversa mientras se termina la cena o donde los niños hacen los deberes mientras alguien prepara la comida. La cocina se ha convertido, cada vez más, en uno de los grandes centros de actividad del hogar.
Una cocina pensada para la vida real

La evolución de las viviendas y de nuestros hábitos ha hecho que las fronteras entre las distintas estancias sean cada vez más difusas. Cocinas abiertas al salón, islas que funcionan como punto de encuentro, zonas de office o soluciones que permiten ocultar determinadas áreas de trabajo son algunas de las respuestas que ofrece el diseño actual.
El objetivo no es simplemente ganar metros visualmente. Se trata de conseguir que cada espacio pueda adaptarse a diferentes momentos del día.
Una misma cocina puede ser zona de trabajo por la mañana, punto de encuentro a mediodía y lugar de reunión al final de la jornada.
En este contexto, el diseño adquiere un papel fundamental.
Orden que facilita el día a día

Cuando la cocina comparte espacio con otras zonas de la casa, mantener el orden adquiere todavía más importancia. Pero conseguirlo no depende únicamente de guardar las cosas después de utilizarlas.
Una buena planificación puede hacer que cada objeto tenga su lugar y que aquello que utilizamos con mayor frecuencia esté siempre al alcance de la mano.
Cajones y gavetas de gran capacidad, módulos de almacenamiento hasta el techo, soluciones interiores para organizar utensilios o armarios capaces de integrar pequeños electrodomésticos permiten aprovechar mejor cada centímetro y reducir la sensación de desorden.
Santos lleva años desarrollando este tipo de soluciones, buscando combinar capacidad, ergonomía y facilidad de uso.
Cocinas que también quieren formar parte del salón

Una de las tendencias que se ha consolidado en los últimos años es la integración de la cocina en la zona de día.
Cuando cocina, comedor y salón comparten espacio, el mobiliario deja de responder únicamente a criterios funcionales y empieza a dialogar con el resto del interiorismo. Los acabados, las proporciones, la iluminación y las soluciones de almacenamiento adquieren una nueva dimensión.
La cocina pasa a formar parte de la arquitectura de la vivienda.
Por eso cada vez tienen más presencia las composiciones que combinan muebles de cocina con elementos propios de otras estancias: vitrinas, estanterías, módulos de almacenamiento o zonas que permiten esconder temporalmente el área de trabajo.
Una isla para cocinar, conversar y compartir

También ha cambiado el papel de la isla.
Además de ampliar la superficie de trabajo, puede convertirse en una mesa improvisada para desayunar, un lugar donde preparar una receta entre varias personas o ese punto alrededor del que termina reuniéndose toda la familia.
Las soluciones de barra permiten reforzar precisamente esa dimensión más social de la cocina, creando superficies que pueden utilizarse tanto para trabajar como para comer o compartir un momento.
Diseñar pensando en septiembre… y en todo el año
La vuelta a la rutina es un buen momento para mirar nuestra casa con otros ojos.
¿Tenemos suficiente espacio para almacenar? ¿La encimera responde a nuestro día a día? ¿Podemos movernos cómodamente mientras cocinamos? ¿La cocina se adapta a la manera en que realmente utilizamos nuestra vivienda?
Son preguntas sencillas, pero pueden marcar una gran diferencia.
Porque una buena cocina no debería limitarse a resolver dónde guardar cada cosa. Debería acompañar nuestra manera de vivir, adaptarse a nuestras rutinas y hacer que el día a día resulte un poco más fácil.
Y quizá esa sea una de las claves del diseño contemporáneo: crear espacios bonitos, sí, pero sobre todo espacios que entiendan cómo vivimos.

